3.11.09

EL VACIO MISTICO

[…] ma una notte ancora più profonda: la notte del nulla

Sta. Teresa de Lisieux. Historia de un Alma, manuscrito c, 1886-7

Nótese la importancia de los tres puntos suspensivos. No quisiera hablar de las palabras y de su fuerte, subversivo y esencial contenido sino de esos tres puntos suspensivos que dejan entrever lo que las palabras no acaban de transmitir. O mejor dicho lo que la no Presencia expresa.

Tres puntos suspensivos que marcan un alma inquieta.

Un alma profundamente tocada, ¿por Dios? Es el alma en el vacío místico. Contradictio in terminis.

La Presencia es la Ausencia.

La Vacuidad es el Misticismo.

La Finitud del punto es la Suspensión del Punto.

La Noche es la Profundidad.

La Creencia es la No Creencia.

La Totalidad es la Nada.

La Fe es la Duda.

Me permito hacer un ejercicio de imaginación (que no de fantasía, puesto que sería en un ámbito de irrealidad e de amoralidad) sobre qué es la sugerencia de esos tres puntos suspensivos de ‘la noche de la nada’ que Sta. Teresa de Lisieux expresó desde la integridad de su experiencia religiosa.

Teresa, ¿qué sugerías en esos tres puntos suspensivos? ¿alma agonizada?

Teresa, ¿qué dejabas de escribir en esos tres puntos suspensivos? ¿alma sin palabras?

Teresa, ¿qué realidad vivías tan atroz para afirmar la noche de la nada? ¿alma rota?

Teresa, ¿qué silencio sentías en esa ‘noche oscura’? ¿alma sin Dios? ¿posible?

Yendo más allá del caso conmovedor de Teresa de Lisieux, experimentar la ‘noche de la nada’ no es nada fácil puesto que toca el nivel emocional, afectivo y racional del ser humano. Precisamente esos tres puntos suspensivos son la Nada misma.

1 comentaris:

Anònim ha dit...
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